martes, diciembre 20, 2005

Despedida por Navidad


La Sagrada Familia
Originally uploaded by ajofrin.
Feliz navidad a todos los hombres y mujeres de buena voluntad y próspero año 2006. Hasta enero, en donde espero nos volvamos a encontrar por este blog.

sábado, diciembre 17, 2005

Joaquín Sabina

El otro día tuvo lugar en Granada el concierto de Joaquín Sabina. He de reconocer que se portó muy bien -habida cuenta del temor o del mal presentimiento que anidaba en nuestra mente acerca de si se iba a volver a quedar sin voz, como en el concierto de Gijón de la semana pasada-, echando mano de un vasto repertorio, muy antológico por cierto (de los discos El hombre del traje gris, Física y química, 19 días y 500 noches, etc), en el que quizás eché en falta "Pongamos que hablo de Madrid" o "Yo me bajo en Atocha". Por lo demás, como siempre, encandiló al auditorio, incitándole a seguir sus letras y a levantarse para corear y bailarlas, destilando una ironía que supo conectar con sus fans.
Mi relación con la música de Sabina empezó hace 5 años, concretamente cuando un servidor estaba cursando 4º. de E.S.O. Este dato no es peregrino, puesto que por entonces, aunque cueste creerlo, no había hecho sino empezar a definir mis gustos musicales, a diferencia de mucha gente de mi generación, que ya llevaban años "martirizándose" (con perdón) con los 40 Principales y con otras radio fórmulas, mientras yo me concentraba como mucho en escuchar "España a las 7" de RNE. Todavía recuerdo el cachondeo en la escuela cuando la profesora de Inglés de 1º. de la E.S.O. me preguntó en clase que qué tipo de música me gustaba y, como apenas me había llamado la atención, por mejor responder y para salir del paso, alegué que Los Panchos y José Luis Perales (¡En mala hora solté semejantes "paridas"!).
Volviendo al tema en cuestión, un amigo y compañero del Instituto me dejó una cinta de casete con una mezcla de canciones antiguas y recientes, por entonces, de Sabina (¡qué tiempos aquellos en los que el que tenía un walkman era el rey del autobús en una excursión escolar!), las cuales me cautivaron, sobre todo "Princesa" y "Como te digo una có, te digo una o". Pero el verdadero descubrimiento fue un año después, cuando un tío mío me cedió dos entradas para el concierto que iba a dar en Jaén y acudí con uno de mis mejores amigos, al cual he echado de menos en este de Granada, sobre todo cuando sonó "Peces de ciudad".
Bastantes meses después, llegó mi partida a Granada para cursar la carrera de Historia y, con ella, una particular obsesión por varios meses con la música de este cantautor (quizás, para desesperación o asombro de mi madre, que todavía se acuerda de ello), en parte gracias a un par de amigos que me proporcionaron casi toda su discografía. Pero, al terminar 1º., empecé a dejarlo de lado por la actuación, a mi entender demasiado desafortunada, que tuvo en la campaña electoral de las municipales de 2003, en la que pidió, o casi exigió, a José María Mendiluce, candidato de Los Verdes por Madrid, que se retirara a fin de no restarle votos al resto de las candidaturas de izquierda, probablemente refiriéndose a Izquierda Unida. Luego vino ese "cambio de chaqueta" en las generales de 2004, en la que creo recordar que Sabina hizo campaña a favor del PSOE, postulando el voto útil. También, hemos de tener en cuenta que mis gustos se redireccionaron, encaminándose hacia Manolo García y El último de la fila, los cuales estarán indiscutiblemente asociados a los recuerdos de mi primer curso; a los que seguirían Ismael Serrano, Luar Na Lubre, la música folk y celta y otros cantautores.
Sin embargo, desde este último verano, gracias a un amigo de Jaén y una amiga de Málaga, retomé mi interés por él, atendiendo esta vez a su faceta "romántica" y no sólo y exclusivamente a la "rebelde" o "crápula" (con perdón). En estos momentos, pienso que si alguna vez me enamoro de una persona que me dejara una huella imborrable y la relación terminara mal, una canción que definiría mi estado de ánimo sería "Así estoy yo sin ti" (por cierto, preciosa y muy emotiva), en concreto la versión del disco Nos sobran los motivos.
El jueves, en el concierto, Sabina pronunció algunas palabras, de las cuales me quedo con las siguientes, porque, en mi humilde entender, reflejan la transformación que puede experimentar una persona que se marcha a estudiar fuera de su ciudad y conoce otras realidades y formas de pensamiento:

"En Granada empecé a ser lo que soy y dejé de ser lo que fui"

(He de recordar que Sabina fue estudiante de Filología Románica en esta Universidad).